miércoles, 20 de junio de 2007

Lo Inlácteo



















Una mañana entera entre los naranjales del bosque.

En la alameda marabiliosa espejos de hiel te convidan.

Granizo ajazminado esquía sobre la fauna congel.

Remolino de arácnidos en la entrepierna, echo un vistazo, la miel es negra.

A la pastizala le agradan mis maneras de ser de liana,

“Fluxión para dos”, ordenamos.

Tris, barquillos, leche,

más fruta escarchada, todo tu confite.

Lámparas lunares fríen el éter,

quedamos varadas en la nada.

¡Qué esperabas!

Seis puntadas al invierno y ya veraneo.

Las playas enormes, la inocencia perdida,

de fondo un pirineo o dos.

Los machitos lucen descorchados al borde del agua.

Festejo su chapoteo, tiro al blanco.

Entre un maravedí y otro, la ola blanca, yo.

La pax somnífera de estos mediodías al curry

ni aquel enorme mamelón de narcotibieza podrán conmigo.

Soy la monstrua

Soy la abuela de las aves occisas

Soy la fucsia contra la que se estrella el alba

Soy tu lágrima incandescente

Soy el meridiano del vacío

Soy menhir vahopavor

2 comentarios:

gabriel dijo...

jejjejeje, delicioso

ADRIÁN CUASSOLO dijo...

ENCANTADOR SUGESTIVO EROTICOICO TODO SENSACIÓN. FELICITACIONES.
HAI ALG. FORMA DE COMPRTRTE ALGO?
UN ABRAZO.